La Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra entre el 1 y el 7 de agosto, se conmemora este año bajo el lema “Lactancia Materna: un triunfo para toda la vida” y en cada país se desarrollarán una serie de actividades en pos de difundir sus beneficios.

Según los datos del último estudio de Situación de la Lactancia Materna en Argentina de 2011, elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación, el 60% de los bebés de dos meses se alimenta con leche materna exclusivamente, proporción que se reduce al 45% al cuarto mes y al 30% a los seis meses de edad.

La lactancia materna implica varios beneficios para el bebé: reduce en un 80% el riesgo de hospitalización y muerte por diarrea; reduce en un 50% el riesgo de hospitalización y muerte por enfermedades respiratorias; reduce en un 63% el riesgo de padecer otitis media; reduce entre el 12 y el 24% el riesgo de obesidad en la edad adulta; reduce en un 34% el riesgo de desarrollar diabetes tipo II; y reduce en un 54% el riesgo de padecer celiaquía.

Asimismo beneficia a la mamá de varias maneras: contribuye a fortalecer la relación entre la madre y su hijo; disminuye la anemia postparto y mejora la autoestima; disminuye el riesgo de contraer cáncer de mama y de ovarios pre-menopausia; cuanto más tiempo amamante, mayor será su efecto protector; ayuda a eliminar grasas acumuladas en el cuerpo de la mujer durante el embarazo; e implica ahorro económico y de tiempo, en contraste con el consumo de fórmulas.

lactanciaTeniendo en cuenta que la lactancia materna exclusiva y la alimentación complementaria adecuada, son intervenciones clave para mejorar la supervivencia infantil, que pueden salvar alrededor del 20% de los niños menores de cinco años, se recomienda:

-Que los 6 primeros meses del niño sean de lactancia exclusiva. A partir de allí se deberán incorporar alimentos complementarios, sin dejar de lado la lactancia por 2 años o más. Además, la alimentación complementaria debe ser oportuna, nutricionalmente adecuada, segura y perceptiva en un marco de afecto, respetando la necesidad del bebé.

-Hay que tener en cuenta que la leche materna es la que mayor cantidad de proteínas, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales aporta para un perfecto desarrollo del bebé; ésta protege al bebé de infecciones intestinales; neumonías; bronquiolitis; colitis y otras que puedan ser de mayor gravedad. Disminuye enfermedades como asma; eczema; alergias; diabetes; enfermedades celiacas; enfermedad inflamatoria intestinal crónica; reduce el riesgo de anemia y de obesidad.

-Al mismo tiempo, beneficia ampliamente a la madre puesto que la protege del cáncer de mama, ovario, de la depresión post-parto, anemia, hipertensión, osteoporosis y artritis reumática, como también de la obesidad post-parto.

-Asimismo, se debe tener en cuenta que durante el embarazo la alimentación adecuada es fundamental tanto para la madre como para el bebé, a fin que este último nazca con buen peso, teniendo en cuenta que la mayor necesidad de nutrientes comienza en el cuarto mes de embarazo, periodo en que el feto aumenta rápidamente su tamaño y peso.

-Bajo ninguna circunstancia la embarazada debe consumir bebidas alcohólicas, fumar o consumir medicamentes sin indicación médica, a su vez, debe evitar, en lo posible, realizar grandes esfuerzos.

-El calcio es indispensable para la formación de huesos y dientes por ello, la mamá debe consumir diariamente una buena cuota de leche y alimentos derivados de ella.

-Como así también es fundamental que la madre concurra a los controles médicos durante el embarazo y luego de él, para seguir recomendaciones de acuerdo a cada caso particular.



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