Manuel García Ferré, creador de los personajes para chicos más queridos, tiene su homenaje en una muestra que el propio dibujante ideó antes de morir.

Por gestión y realización de Fundación OSDE, con el agregado de material documental, revistas y piezas artesanales, bajo el título de “Vacaciones en Trulalá” este homenaje a Manuel García Ferré se exhibe en el Museo Municipal de Arte Juan Carlos Castagnino (av. Colón esq. Alvear) entre el 27 de junio y el 11 de agosto de 2014.

castagninoLa muestra es un recorrido por la trayectoria de este artista gráfico, historietista y animador, que incluye sus grandes personajes, publicaciones, películas y series de televisión, con exhibición de más de cuarenta dibujos originales, bocetos, obras inéditas, revistas y gigantografias, además de interesantes actividades recreativas y didácticas para los niños que la visiten, tanto en vacaciones de invierno como durante el período escolar.

Manuel García Ferré (1929-2013) fue el creador de personajes memorables como Anteojito, Hijitus, Larguirucho, Oaki, Petete y Calculín, entre muchísimos otros que deleitaron la infancia de los argentinos y latinoamericanos durante más de cincuenta años.

García Ferré nació el 8 de octubre de 1929 en Almería, España. Su infancia transcurrió durante la Guerra Civil Española y las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.

Contaba don Manuel que en aquella época solía hacer sus propios juguetes con alambres, latas y objetos en desuso que encontraba. Su afán creador lo llevó a apasionarse por el dibujo desde muy chico, al concebir personajes y mundos de ilusiones que lo ayudasen a sobrellevar ese momento tan duro de su vida. Heredó de su madre, quien pintaba al óleo, la pasión por el dibujo.

Llegó a la Argentina a los 17 años. Trabajó como dibujante para agencias de publicidad, mientras estudiaba en la Facultad de Arquitectura. De su vida en España y de sus primeros tiempos en Buenos Aires datan hermosos dibujos de los lugares que lo atraían y sorprendían diariamente, realizados con la línea sensible de aquel que pone el corazón en sus realizaciones.

Fue un inquieto creativo que extendió su trabajo a la industria publicitaria y cinematográfica, realizando los largometrajes Mil intentos y un invento (1972), Trapito (1975), Ico, el caballito valiente (1983), Manuelita (1999), Corazón, las alegrías de Pantriste (2000) y Soledad y Larguirucho (2012). Se inició en la revista Billiken, donde debutó su personaje Pi-Pío en 1952, y con su propia revista, Anteojito, a partir de 1964 fue líder del mercado editorial durante treinta y siete años.

También realizó dibujos animados y muñecos para series de televisión como Las aventuras de Hijitus (1967), El libro gordo de Petete (1973) y Calculín (1976). Sus personajes son amados por varias generaciones. Después de todo, Manuel García Ferré siempre pregonó que lo importante es el niño que llevamos dentro.



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