Yo no estoy de acuerdo en que los jugadores no tengan relaciones sexuales antes de los partidos. Mientras sean las mujeres las que estén arriba, todo estará bien”. La frase la afirmó Carlos Salvador Bilardo allá por 2010, cuando se disputaba el Mundial de Sudáfrica. Así, intentaba echar por tierra tantos rumores sobre sus restricciones durante las Copas del Mundo, aunque de una manera un tanto particular.

Hoy, en la edición número 20 del máximo torneo de fútbol a nivel selecciones, se sigue discutiendo si los jugadores deben, o no, tener sexo durante los 30 días de competencia. Los especialistas coinciden en una respuesta afirmativa, mientras que los entrenadores de las diferentes selecciones no tienen una opinión en común. ¿Existen riesgos físico? ¿Puede mermar el rendimiento de los deportistas? ¿Por qué se los pone en discusión?

“Porque el sexo sigue siendo un tema tabú en la sociedad. Todavía hay alrededor de la sexualidad unos oscurantismos, como si fuera algo malo, pecaminoso, que se debe ocultar. Muchos entrenadores piensan que la actividad sexual les va a quitar energía a los jugadores”, opina Marta Cerutti, sexóloga y educadora sexual, en diálogo con canchallena.com. “Uno no deja de ir a trabajar porque tuvo sexo la noche anterior. Por ahí, hasta vas a trabajar mejor anímicamente. Hay una falta de formación y de educación de los técnicos. No saben, es una cuestión de ignorancia. No es un gasto de energía tan extraordinario para que un jugador no pueda rendir. Creo que los jugadores pueden tener una vida sexual durante la competencia”, agrega.

Entre los 32 equipos que participaron de este Mundial Brasil 2014, la opinión está dividida. El entrenador de Francia, Didier Deschamps, por ejemplo, marcó su postura antes de la Copa: “No quiero que mis jugadores queden aislados. Todo depende de cuándo, cómo y cuánto”. En cambio, el popular Miguel Herrera, DT del reciente eliminado México, fue más categórico: “Nadie se ha muerto de abstinencia por 40 días”. Otros casos, como Alemania y Holanda, dan la libertad de elegir, pero piden que “no lo hagan los día anterior al partido”.

Esposas y novias de los jugadores franceses

Pero, sin dudas, el entrenador que más sorprendió con sus declaraciones fue Luiz Felipe Scolari. “El sexo en el Mundial es normal. Normal es normal, no es allá arriba, en el techo. Por lo general, el sexo normal se hace de una manera equilibrada. Pero tiene algunas formas que son de malabaristas y eso cansa”, dijo el entrenador de Brasil.

“(Los malabares sexuales) están dentro del exceso, es lógico. Algunas posiciones del Kamasutra, por ejemplo, pueden hacerte que pongas la pierna por detrás de la cabeza, y así te podés desgarrar. Hagamos las cosa bien, dentro de lo normal”, sostiene Ricardo Bermúdez, médico especializado en deporte, que trabaja en las inferiores de Vélez.

Además, se opone a aquellos entrenador que ven el sexo durante la competencia como algo malo. “Ayrton Senna, que fue un monstruo del deporte, se masturbaba antes de cada carrera para eliminar tensión. Tenemos que ayornarnos un poquito. Si no estás de joda, no pasa absolutamente nada. Tener sexo es como subir rápido un edificio de cinco pisos por escalera. ¿Eso merma el rendimiento de una jugador de elite? En absoluto. Cualquiera que diga lo contrario que lo explique”, asegura.

Otros entrenadores prefirieron utilizar este tema como motivación. Jorge Luis Pinto, en técnico de la revelación Costa Rica, les había prohibido a sus jugadores tener sexo hasta que no se clasifiquen a los octavos de final. Con el triunfo ante Italia en la segunda jornada, los Ticos empezaron a hacer historia, pero también dejaron sin efecto esa medida. En Bélgica, el próximo rival de la Argentina, no pueden tener intimidad hasta que lleguen a semifinales. ¿Será el conjunto nacional su pasaje al éxito?

En otros casos curiosos, el DT de Nigeria sólo había autorizado a tener sexo a los jugadores que estén casados, mientras que el de Bosnia-Herzegovina no se lo permitió a ninguno, aunque les dejó un consejo: “Pueden encontrar otra solución, incluso pueden masturbarse si quieren. No estoy interesado en lo que los otros entrenadores hacen, este no es un viaje de vacaciones, estamos aquí para jugar fútbol en el Mundial”.

¿Y el estado de ánimo? “Seamos jugadores de fútbol, docente, médicos… A todos nos influye. La sexualidad es una función natural de las personas. Si una persona que tiene ganas de tener una relación sexual, con su pareja o por un encuentro casual, y no lo puede hacer, va a influir en su vida anímica”, asegura Cerutti. “Uno tiene que pensar que tanta competencia puede explotar la cabeza. Les dan un día libre, para que hagan lo que se le ocurra fuera del fútbol. Dentro de eso, existe la posibilidad de tener intimidad. Y eso le va a hacer bien a la mentalidad del deportista”, añade Bermúdez.

¿Sexo sí o no? Sigue siendo el debate interno de los entrenadores, que deben velar por el buen ánimo de los jugadores, cuando quedan sólo 10 días para la gran final. Pero nunca está mal escuchar el consejo de una estrella del fútbol como fue Carlos Valderrama. En sus tres mundiales con la selección de Colombia, el Pibe (y sus compañeros) no podía tener intimidad durante la competencia. Hoy, lejos del fútbol, reflexionó: “Si hubiéramos tenido sexo en los mundiales, nos habría ido mejor. Nos hubiese servido para relajarnos después de los partidos, sobre todo después de las derrotas. Eso es relajación total”.

Fuente: La Nación



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