Las ventas de los comercios bonaerenses cayeron 1,5 por ciento en febrero con respecto al mismo mes del año pasado y 2,9 por ciento en comparación con enero último.

Así lo indicó un informe de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), la institución gremial empresaria más antigua y la de mayor representación territorial, con más de 250 cámaras asociadas.

En el sector de alimentos registró bajas del 0,5% sobre febrero del año pasado y del 3% sobre enero último.

Paralelamente, en indumentaria, el descenso fue del 2,5% en comparación con enero y del 1,5% sobre los registros del mismo mes del año pasado.

El rubro de los electrodomésticos y artículos para el hogar fue el más golpeado, con retrocesos del 2,5% mensual y 2,9% interanual.

Ese segmento comercial fue muy golpeado en todo el país debido a la suspensión de los planes de financiamiento con tarjetas de crédito sin intereses, ante una fuerte suba generalizada de tasas en la economía tras la devaluación de enero.

Según el Indice de Confianza del Consumidor de la Universidad Católica, por ejemplo, la predisposición a la compra de Bienes Durables cayó 0,5% en febrero por los giros ortodoxos en las decisiones económicas del gobierno.

En otros rubros de ventas en la provincia de Buenos Aires, en tanto, la caída fue del 1,5% respecto de febrero de 2013 y del 2,1% contra enero de 2014, precisó la Federación Económica.

Los datos corresponden al relevamiento que la Federación hace mensualmente en más de 300 comercios pertenecientes a 15 cámaras adheridas.

Esos comercios están ubicados en Mar del Plata, Tandil, La Plata, Junín, San Nicolás, La Matanza, Trenque Lauquen, Olavaria, Chivilcoy, Zárate, Lomas de Zamora, Tigre, Pilar, San Martín y también en nuestra ciudad.

Peores condiciones

El atraso salarial frente a la inflación -el año pasado, de acuerdo con cifras oficiales, la suba del salario nominal promedio para el sector privado formal fue del 25,9% interanual, alrededor de dos puntos por debajo del alza de precios que miden los privados-, pone en jaque al comercio bonaerense y del resto del país.

Encima, las esperadas subas de tarifas provocarán una reducción del ingreso disponible para consumir, a lo que se suma el endurecimiento de las condiciones de financiamento.

Con todo, las perspectivas para el consumo no son alentadoras, ya que el ciclo de salarios reales altos que acompañó a casi toda la etapa kirchnerista llegaría a su fin.



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