Con la llegada de las esperadas vacaciones miles de turistas buscan en la playa una alternativa para no perder el estado físico o como complemento de una vida sana.

 

Pero según especialistas de Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires (CoKiBA) para evitar complicaciones con la aparición de lesiones microtraumáticas como tendinitis o traumáticas como esguinces articulares que obliguen a interrumpir el esparcimiento y hacer reposo, hay que tomar algunas medidas previas y durante los juegos en la arena.

 

A simple vista la arena parece un medio muy poco hostil y suave, pero por el contrario resulta inestable para los apoyos del cuerpo y en muchas ocasiones provoca una tracción muscular excesiva que requiere de extremo esfuerzo para sostener la estabilidad de las articulaciones.

 

Entonces el descanso esperado durante todo el año puede terminar en una frustración con la aparición de lesiones microtraumáticas demasiado dolorosas que requieren tratamiento, medicación y hasta reposo.

 

“Si la persona practica deportes en la playa la principal recomendación es que deben elegir la parte más húmeda del suelo, evitar superficies inestables y utilizar calzado apropiado” explicó el Lic. Luis García, integrante del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires y kinesiólogo de la Selección Argentina de Fútbol.

 

Según el especialista es una precaución importante para “evitar tensión en los miembros inferiores y posibles microlesiones”.

 

Las lesiones microtraumaticas son las que se producen sin una causa aparente o sea que el paciente no puede identificar el momento exacto en el que se produce la lesión. Estas son las que pueden evitarse como por ejemplo si se practica vóley, fútbol o fútbol-tenis en la playa dosificar los saltos en el inicio de los juegos, realizar estiramiento y calentamiento muscular de manera progresiva, etc.

 

También se recomienda practicar fuera de la cancha pequeños movimientos a modo de ensayo. “No es recomendable iniciar una actividad sin tener en cuenta esos preparativos porque entonces las probabilidades de padecer una lesión son altísimas”, advirtió el profesional.

 

Si bien no hay estadísticas sobre la cantidad de lesionados que ingresan a los hospitales en zonas de veraneo, en el CoKiBA explicaron que hay una relación directa entre la práctica “abrupta y sin precauciones” de actividades al aire libre y la aparición de microlesiones en los miembros inferiores.

 

“La mayoría no son graves y por ello los pacientes no van a centros de salud. En general recurren a tratamientos caseros y al reposo. Pero lo ideal es que ante cualquier molestia que pueda comprometer movimientos se haga una consulta rápida a un profesional”, indicó.

 

Entre las lesiones más frecuentes en ámbitos de playa se puede citar las tendinosas que se producen por el exceso de tracción de las estructuras musculoesqueléticas, tanto por la cantidad de ejercicio como por la superficie no habitual donde se practica.

 

El licenciado en Kinesiología y Fisiatría explicó que uno de los principales problemas del cuerpo cuando realiza actividad física es la producción de calor. El cuerpo al moverse genera calor y necesita poner en juego una serie de mecanismos fisiológicos para resolver el problema. Y a mayor temperatura ambiente, mayor es el problema del organismo para disipar la temperatura.

 

“Nosotros podemos ayudar a nuestro cuerpo de varias maneras: La primera y fundamental es evitar hacer actividad física en los horarios de mayor calor. Una de las maneras que tiene el organismo para disipar temperatura es a través del aire que pasa por nuestra piel, es recomendable entonces hacer actividad física con ropa que permita la circulación de aire entre la superficie corporal y el medio ambiente. La transpiración es otra forma de bajar la temperatura corporal, por eso es necesaria una buena hidratación durante la actividad física. El contacto de nuestro cuerpo con un medio mas frío (el agua por ejemplo) ayuda a mejorar el sistema de enfriamiento, mojarse periódicamente durante el ejercicio colabora con los mecanismos fisiológicos”, explicó.

 

García aseguró que “en el inicio de las vacaciones no es recomendable programar actividades cíclicas en el correr o caminar en la arena o en cualquier superficie inestable. Para esto siempre es recomendable el terreno previsible aunque sea duro y tener calzado apropiado con características de amortiguación y estabilidad (contrafuerte) en la parte posterior del talón”.

 

Además es importante la habitualidad. No llegar el primer día de playa y jugar sin preparación previa varias horas o varios partidos de futbol o vóley entre otros. Correr en la arena también requiere cuidado. La playa tiene una inclinación y esto puede provocar desestabilización del pie que deviene en una sobrecarga de los músculos y las articulaciones.

 

Otra complicación puede ser el cambio brusco de calzado a ojotas: Si el cuerpo está acostumbrado al calzado cerrado durante la mayor parte del año y en verano pasa abruptamente a la falta de contención con ojotas o pie descalzo, es necesario producir una adaptación paulatina (sumando cada día un poco más de horas) para evitar lesiones.



Siguiente Noticia La cúpula policial de Vidal será removida

Noticia Anterior Lele Usuna dejó su huella en PISO del Museo MAR

Nos interesa tu opinión:

Comentarios:

No hay comentarios

Deja un comentario