La presidenta Cristina Fernández de Kirchner retomó su actividad oficial en la residencia Olivos con una serie de encuentros y, a la vez, brindó un mensaje en el que agradeció “a todos los que se preocuparon” por su salud, y “en particular” a los que la ayudaron “en la enfermedad”.

 

Cristina, en su regreso oficial a la actividad, subió en sus sitios oficiales de Facebook y Twitter un enlace con un video grabado por su hija Florencia, que inicia con el título “Hola, cómo están?”.

 

En ese marco, la jefa de Estado agradeció “a los miles y miles de argentinos y argentinas que se preocuparon, que rezaron y que pidieron”, también a “los miles de ciudadanos de otros países que me mandaron mails, mensajes en el Twitter y de Facebook” y a “los jefes y jefas de Estado extranjeros”.

 

La Presidenta contó las cartas que le mandaron dos jóvenes, un militante de Pilar del Frente de Estudiantes Secundarios, Federico García Caffi, que le regaló un pingüino y le dijo que “había empezado a creer y militar” a partir de los gobiernos del FpV; y Demian Martínez Naya, del PRO, que había sido agredido durante un cacerolazo y le deseaba un Feliz Día de la Lealtad.

 

El joven del PRO le pidió que se cuide por su nieto y por su hija Florencia, de quien según relató por amigas sabe que es una “muy buena persona”, situación que provocó que a Cristina se le entrecortara la voz cuando lo contaba porque la “llena de orgullo”.

 

“Agradezco también ese gesto de que un hombre del PRO me haya deseado feliz día de la lealtad, esto revela que los argentinos estamos creciendo y somos capaces de superar nuestras diferencias o mantenerlas sin por eso agredirnos o despreciarnos”, dijo la jefa de Estado.

 

La mandataria mostró las flores rojas que le regaló la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y el perro, que le obsequió Adán Chávez, el hermano del expresidente Hugo Chávez.

 

“Quiero agradecerles porque fueron momentos difíciles, no lo voy a negar”, afirmó la Presidenta, quien relató: “Ir a un examen de rutina cardiológico y de repente te dicen que te tenés que operar de la cabeza, y te tienen que abrir la cabeza”.

 

“La verdad es que fue un momento difícil pero acá estamos, trabajando, al frente, poniendo toda nuestra voluntad y dándoles una vez más las gracias a todos”, manifestó Cristina, vestida con un pantalón y saco negro y camisa blanca.

 

Durante su primer día de agenda oficial, la Presidenta permaneció en la residencia de Olivos, donde recibió al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, al jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y al vicepresidente Amado Boudou.



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